Avecal califica de «agridulce» la equiparación del precio del carburante

Avecal califica de «agridulce» la equiparación del precio del carburante

«Agridulce». Así califica el vicepresidente y portavoz de la Agrupación de Vendedores al Por Menor de Carburantes y Combustibles (AVECAL), Rafael Pizarro, el cambio en la aplicación de los impuestos sobre el combustible que supondrá un incremento del precio del litro en nueve comunidades, entre ellas Castilla y León.

 

Y es que el 1 de enero de 2019, llenar el depósito de gasolina en Castilla y León será más caro, en concreto 4,8 céntimos por litro más IVA, es decir, unos seis céntimos por litro. El incremento corresponde a la disposición incluida por el Gobierno central en los Presupuestos Generales del Estado, para responder al requerimiento de la Unión Europea de eliminar el tramo autonómico.

 

El planteamiento de la UE para su eliminación se basa en que el impuesto de hidrocarburos supone discriminaciones en el precio entre unas comunidades y otras y produce el conocido como ‘efecto frontera’, que influye en los conductores a la hora de elegir surtidor donde repostar.

«Por un lado es positivo porque por fin se igualarán los precios al unificar los impuestos a nivel nacional», explica Pizarro, pero «en el caso de nuestra Comunidad llega en un momento clave para la recuperación del sector». El portavoz explica que, tras cuatro años, «en los que la Castilla y León perdió el 25% de sus ventas debido al ‘centimazo’ habíamos entrado en un proceso de recuperación de clientes y de cuota de mercado y este nuevo incremento supondrá un nuevo retroceso en las ventas porque si el precio es el mismo que en la comunidad vecina, el consumidor que se ‘fue’ durante el ‘centimazo’ ya no vuelve a Castilla y León».

 

En este sentido, Pizarro critica que el incremento del impuesto «haya sido total y no parcial». Para el portavoz de Avecal, «lo más lógico habría sido probar con un incremento intermedio, de 2,4 céntimos más IVA, pero se ha ido al máximo. Además no debemos olvidar que, desde el año 2002, los consumidores pagan un 2,4 céntimos más IVA correspondientes al tramo nacional». Castilla y León estará entre las comunidades que más lo notarán, ya que es una de las cinco regiones que no aplican el tramo regional del impuesto sobre hidrocarburos- fue retirado por completo el pasado 1 de enero de 2016, tras cuatro años de vigencia, junto a las comunidades autónomas de Cantabria, País Vasco, Navarra y La Rioja.

 

«En la región venimos de una situación donde se ha demostrado que más impuestos no significan recaudar más, lo vimos con el ‘centimazo’. Subir el precio del combustible implica que se sube el coste de todo porque es fundamental en multitud de empresas, y si se encarece el producto final, se consume menos, lo que supone retraer la producción y por lo tanto se reduce el empleo».

 

La parte ‘positiva’ es que la recaudación de esta impuesto irá parar directamente a las arcas de la Comunidad tal y como informó el Ministerio de Hacienda. «La labor fundamental de las administraciones no debe ser recaudar por recaudar sino administrar de una forma correcta», apuntó Pizarro.