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Avecal hizo ayer públicos los datos de comercialización

Una vez más, como ya ocurriera en agosto, la comunidad encabezó la caída de las ventas en España con un descenso del 20,2% respecto al mismo periodo del año 2011, seguida de lejos por Cantabria, donde el retroceso se situó en el 12%.
Dentro de la región destacan, sobre todo, las bajadas de las ventas en Palencia, un 25%, y en Burgos, un 24,3%, tónica generalizada en el resto de la región de la que tan solo se salva Valladolid, donde cayeron pero un 10,7%. La explicación que da la asociación no es otra que la fuga de repostajes a comunidades limítrofes a raíz de la aplicación del céntimo sanitario por parte de la Junta.
Y es que los descensos en la región contrastan con los incrementos de la comercialización de carburantes en el País Vasco, donde suben un 8,6% de media y hasta un 21% en provincias como Álava; Madrid, con un aumento del 3,3%, o La Rioja, donde se elevaron un 1%, según la información facilitada por Avecal a partir de los datos del Ministerio de Industria.
En Castilla y León se distribuyeron en octubre 153.505 toneladas de combustible, frente a las 192.364 del mismo mes del ejercicio anterior, de las que 130.472 fueron de gasóleo de automoción, 1.012 de gasolina de 98 octanos y 22.021 de la de 95 octanos.
También en la provincia de Burgos los descensos más pronunciados se dieron en la comercialización de gasóleo de automoción con un total de 26.000 toneladas, cuando en octubre de 2011 se vendieron 34.864, lo que supone una caída del 25%. En cuanto a las gasolinas, la bajada en las estaciones de servicio burgalesas fue del 15%, al pasar de las 4.217 toneladas del pasado ejercicio a las 3.576 del actual. Los datos locales son similares a los de Salamanca, donde la distribución retrocedió un 15% y un 25%, respectivamente. En Ávila la bajada media fue del 22%, mientras que en Zamora se alcanzó el 21,6%, en Segovia el 21,4% y en la provincia de Soria el 19%.
Desde que entrara en vigor el gravamen a los carburantes la comunidad viene registrando una constante caída de las ventas en sus gasolineras, que se traduce en la pérdida de 430 millones de litros y que contrasta con el aumento de las ventas en provincias cercanas, algo que Avecal ha criticado en reiteradas ocasiones.