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El consumo de gasóleo se desploma un 31% mientras sube en Álava y Guipúzcoa

Lo había anunciado el gremio de los gasolineros de la provincia de Burgos. La entrada en vigor del céntimo sanitario, con el que la Junta de Castilla y León incrementó desde marzo el precio de cada litro de combustible de automoción 5,7 céntimos de euros, iba a suponer la ruina para el sector. Y no se han equivocado, de momento. Hasta entonces habían sido estimaciones pero ahora son datos oficiales. El consumo de gasóleo A cayó en Burgos un 31,6% en marzo pasado con respecto al mismo mes del año anterior. Un descenso tan considerable solo se explica con que los camioneros que cruzan la provincia en sus rutas nacionales e internacionales optan por repostar en las regiones donde aún no aplica este impuesto especial que sirve para sufragar la sanidad pública. Hablamos de que un transportista echa hasta 1.000 litros en el depósito de su vehículo.
La brutal bajada de la venta de gasóleo en Burgos es muy superior a la media de la Comunidad Autónoma, donde la caída en marzo se situó en el 24%, y, sobre todo, del conjunto de España, donde el descenso fue apenas del 6,5%. Las estaciones más perjudicadas habrán sido las limítrofes con la provincia como son La Rioja y el País Vasco, con bajadas de hasta el 50%. Son territorios donde aun no han decidido implantar el tramo autonómico del IVMDH (Impuesto de Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos), por lo que el solo aplican la tasa estatal obligatoria que está en 2,4 céntimos por litro.
Las estadísticas de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), organismo que depende del Ministerio de Industria, recogen como era de esperar que los grandes beneficiados del céntimo sanitario decidido por la Junta iban a ser las gasolineras de Álava, donde el consumo de gasóleo aumentó en marzo un 12,5% y otro 5% en las estaciones de Guipúzcoa. También hay ligeros incrementos en las instalaciones de Lugo y Orense.
Sorprende el caso de La Rioja, que no aplica el céntimo sanitario y el consumo de gasóleo A ha caído un 7%. Otra cosa serán las gasolineras limítrofes con Castilla yleón, donde es posible que hayan aumentado las ventas . Es algo que ya pudo comprobar hace dos meses un redactor de DB que se desplazó hasta estaciones de servicio en Belorado y Miranda. En el caso de la gasolinera beliforana, su propietario decía que los escasos clientes que tenía se le escapaban ahora un poco más allá. No en vano, es la última gasolinera antes de La Rioja en la ruta de la N-120. «Algunos ya no se cortan y directamente me piden que les eche 10 euros para llegar a Logroño, y no es raro los que piden solo 5 euros», sentenciaba. Tal cual. En el caso contrario estaba un empleado junto a la azucarera de Miranda de Ebro, pero ya en el País Vasco. Festejaba la subida del impuesto en Castilla y León porque, desde entonces, las ventas en su gasolinera se habían duplicado.
No es de extrañar, por tanto, que los empresarios del sector en Burgos opten por rebajar su margen de beneficio o llegar a acuerdos con estaciones de servicios de estos lugares para enviar a sus clientes. Incluso, alguno ha decidido la construcción de gasolineras en otras regiones. Todo dependerá del tiempo en que aguantarán las comunidades autónomas sin gravar el céntimo sanitario. La última en anunciar un incremento de 4,8 céntimos por litro de combustible es Cantabria -previsiblemente, a partir de junio- aunque renuncia a aplicar la subida a taxistas y transportistas. Eso sí, con la incomodidad de inventariar las facturas para obtener el reembolso. Al igual que en el caso de Burgos, las gasolineras de Vizcaya y Asturias -limítrofes- ya se frotan las manos con otro centimazo. Es lo que tiene el Estado de las Autonomías.

Efectos de la crisis

Hay una cosa clara. El descalabro del consumo de carburantes ha coincidido con una escalada de los precios de la gasolina y el gasóleo. Ha sido, especialmente, importante en el primer trimestre del año. En España, la venta de todo tipos de carburantes cayó un 4,7% en ese tiempo, respecto al mismo periodo del año anterior. Pero el descenso en Burgos está relacionado con el céntimo sanitario. No en vano, según datos de Cores, las ventas de gasóleo en los dos primeros meses de 2012 cayeron solo un 3,6% si lo comparamos con 2011 y en marzo, el descenso superó el 30%. El menor consumo es generalizado en todas las provincias de la Comunidad Autónoma, aunque no tan pronunciado como en Burgos. Por ejemplo, Salamanca experimentó en marzo una bajada del 23,5%; León, del 19% y Valladolid, un 18%.

24.000 toneladas

De las 31.533 toneladas de gasóleo A vendidas en febrero se ha pasado a las 23.925. Es decir, 7.608 toneladas menos en solo un mes en las gasolineras de la provincia burgalesa. También ha experimentado una caída la gasolina 95 (que utilizan los turismos y motos que no son diesel), alrededor del 10%. Bien es cierto que los ciudadanos no van a ir a Vitoria o Madrid para repostar, algo que sí pueden realizar los transportistas, que están todo el día en la carretera por su trabajo.
La crisis está detrás de la bajada del consumo en la provincia. Si vemos la comparativa entre 2007 y 2011, cuando aún no había céntimo sanitario, el consumo de gasóleo A había caído un 5,5% mientras que la gasolina sin plomo de 95, un 20%. De las 430.800 toneladas de diesel en 2007 se pasó a los 406.800 toneladas el año pasado

Fuente.Diario de Burgos