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El encarecimiento del petróleo lleva el precio del gasóleo a un nuevo máximo

Suma y sigue. El petróleo se ha acostumbrado a romper barreras. Tras superar el pasado mes de febrero la línea psicológica de los 100 dólares, ayer alcanzó los 113 dólares antes de iniciar un leve descenso. Esta escalada se está notando, aunque de forma menos brusca, en el precio de los carburantes. Según los datos del último Boletín Petrolero de la Unión Europea, correspondiente al 14 de abril, el litro de gasóleo se vendía en las gasolineras a una media de 1,149 euros. En otras palabras, el gasóleo acumula una subida del 8% en lo que va de año.

Y en los últimos doce meses se ha encarecido un 21%. Ello afecta directamente a los bolsillos de los españoles, ya que el gasóleo es el carburante más demandado por los conductores. Lo utilizan el 70% de los vehículos que ruedan por las carreteras españolas. Así, llenar un depósito medio de un coche diésel cuesta ahora 62,23 euros, cuando un año antes 52,30 euros eran suficientes.

Esta elevada demanda provoca que el gasóleo se mantenga por encima de la gasolina sin plomo 95, otro de los carburantes más utilizados, cuyo precio subió hasta los 1,1306 euros el litros, su máximo en el año. Y cada vez está más cerca del máximo histórico que registró a mediados de 2006, cuando alcanzó los 1,137 euros. Con todo, los precios de los combustibles en España siguen siendo inferior a los del resto de la Unión Europea, donde un litro de gasóleo cuesta 1,280 euros en la Europa de los 27 y 1,264 euros en la de los 15 (zona euro).

Más allá del precio de los carburantes, los expertos atribuyen la escalada del crudo de la última semana a la debilidad del dólar, a los problemas de suministro y a la caída de las reservas en Estado Unidos. El euro se ha revalorizado un 9,1% en lo que va de año y está a un paso de cambiarse por 1,60 dólares, una cifra jamás vista.

Ayer, el euro alcanzó un nuevo máximo al cambiarse por 1,5983 dólares. La debilidad del dólar provoca, según los expertos, que muchos inversores se refugien en las materias primas ante las altas tasas de inflación de Europa y Estados Unidos. Por otra parte, la alta inflación en la zona euro, del 3,6% en marzo, hace difícil que el Banco Central Europea (BCE) baje el precio del dinero.

Además, el anuncio de la Administración de Información Energética (EIA por sus siglas en inglés), perteneciente al Departamento de Energía de EE UU, de que las reservas semanales de crudo bajaron en 2,3 millones de barriles y los de gasolina en 5,5 millones añadió aún más presión al alza del crudo.

Así, el barril de Texas, de referencia en Estados Unidos, hizo como el Brent y marcó ayer un nuevo máximo al superar los 115,50 dólares. En lo que va de año, el barril de Texas se ha revalorizado un 81%, mientras que el Brent ha subido un 69%.
Los consumidores reclaman ayudas para compensar el alza de los carburantes

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) reclamó ayer al Gobierno que establezca ayudas directas y rebajas fiscales para compensar el alza de los carburantes a los sectores afectados y a los consumidores.

La OCU quiere que el Ejecutivo incluya estas medidas dentro del 'plan de choque' para reactivar la economía que aprobará hoy. La asociación muestra su preocupación por el daño que puede provocar el encarecimiento del crudo a los 'maltrechos' bolsillos de las familias con un poder adquisitivo 'mermado' por el actual escenario de desaceleración económica. Y añade que el alza de los carburantes afecta de forma directa e indirecta a los consumidores, ya que éstos no sólo tienen que repostar sus vehículos, sino hacer frente a las subidas de productos afectados por el encarecimiento del combustible. Otra asociación, la Federación de Consumidores en Acción (Facua) reclamó al Ejecutivo que controle que ningún sector 'especula' con el alza del crudo para subir de forma desproporcionada productos de consumo.

'El Gobierno tiene que observar que la repercusión del alza del crudo a las gasolineras sea proporcionada', precisó a Europa Press el portavoz de Facua, Rubén Sánchez. Aunque reconoció que el Ejecutivo no tiene capacidad para intervenir en los precios de los carburantes al no poder fijar los precios máximos, aunque sí puede 'controlar con lupa' que el alza de la gasolina y el gasóleo sea proporcional al encarecimiento del crudo. Y consideró que la liberalización de las gasolinas ha sido 'uno de los mayores errores' dentro de las políticas liberalizadoras de finales de los noventa.
FUENTE: CINCO DIAS - Edición Impresa - Economía