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El consumo de carburante crece pese a la crisis y a la subida de precios

Ahorro y velocidad. En febrero se demandaron 54 toneladas más de combustible para coches que en enero, pero habrá que esperar a los datos de marzo para saber si el nuevo límite de velocidad ha tenido repercusión en Burgos.

A pesar de que hace poco más de diez días oyera o leyera que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, afirmó que la reducción del límite de velocidad en autopistas y autovías a 110 kilómetros por hora ha sido determinante a la hora de reducir en un 7,9% el consumo estatal en carburantes para automoción en marzo, todavía no es posible saber cuál ha sido la repercusión de esta medida en la provincia, porque el citado ministerio aún no ha hecho públicos los datos de marzo, que es cuando entró en vigor el nuevo límite de velocidad. En cualquier caso, en los dos primeros meses del año el consumo de combustible para automóviles en Burgos se incrementó en 54 toneladas, y en 2010 en 8.199 toneladas, según datos oficiales de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores).
Según las estadísticas que elabora este organismo oficial (tutelado por el Ministerio de Industria) a partir de datos facilitados por distribuidores mayoristas y minoristas, hay un descenso progresivo del consumo de gasolina, pero un incremento directamente proporcional del de gasóleo de la clase A, para los coches con motores diésel. En concreto, en 2010 se vendieron 56.978 toneladas de gasolina (la mayoría de la clase de 95 octanos, más demandada que la de 98 octanos) frente a las 61.652 toneladas del año anterior. Esta reducción es continua en el tiempo desde, al menos, 2004, cuando se consumieron 69.195 toneladas de este tipo de carburante, siempre según datos del Cores. Esta tendencia tiene una explicación inequívoca en la disminución del parque de automóviles de motores que funcionan con gasolina frente a los tipo diésel, que consumen menos y que, además, han sido muy favorecidos por los planes renove impulsados por distintos organismos en los últimos años.
En cuanto a los gasóleos, también hay una tendencia al alza continua, sobre todo en el del tipo A, que es el que se usa en los coches corrientes. En la provincia de Burgos se consumieron el año pasado 420.544 toneladas de este tipo de combustible, 12.873 más que en 2009, cuando se suministraron 407.671 toneladas. Echando la vista atrás y siempre según se especifica en la estadística oficial, el gasóleo A es un carburante cada vez más demandado por los conductores de la provincia desde, al menos, 2004, cuando se consumieron 381.183 toneladas de este combustible.
En este caso hay que señalar que el aumento no ha seguido una trayectoria uniforme desde entonces, sino que hubo picos de consumo en 2005, 2006 y 2007, probablemente por la coincidencia con años de mucho consumo y en los que cientos de ciudadanos extranjeros se establecieron en Burgos con intención de quedarse aquí y, por lo tanto, compraron casa y coche. El problema es que la crisis truncó esos planes de futuro y las familias comenzaron a recortar todo lo posible.

sin semana santa. Hay que tener en cuenta que los datos de consumo relativos a este mes de marzo van a ser inferiores a los del año pasado por necesidad, ya que en 2011 San José ha coincidido con un sábado y no ha habido puente y, por otra parte, las vacaciones de Semana Santa han sido en abril en todas las comunidades. El año pasado, en cambio, Jueves Santo se celebró el 1 de abril, por lo que en comunidades como Castilla y León la operación salida comenzó en marzo. En la rueda de prensa que el ministro Miguel Sebastián dio a finales de abril para informar sobre el impacto de la reducción del límite de velocidad afirmó haber tenido en cuenta que la Semana Santa se ha celebrado en otras fechas, pero explicó que los datos se ajustaron para evitar que los datos aparecieran «sesgados a la baja en la tasa de variación de las gasolinas y al alza las del gasóleo».
En el documento relativo a esta información no se explica con claridad de qué manera se han ajustado los datos y el cálculo se hace en base a otros provisionales, por lo que habrá que esperar a que el Cores publique las estadísticas de marzo, abril y mayo para saber si es cierto que conduciendo como máximo a 110 por hora se ahorra combustible y en qué medida. Y hay que decir que hasta que llegue ese momento pueden pasar varios meses porque la Corporación Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores) actualizó los datos relativos a enero y febrero de este año el 25 de abril, y pueden variar hasta pasados varios meses si es que alguna de las compañías de distribuidores informantes aporta alguna cifra nueva.

Adesbur discrepa y asegura que la demanda se redujo en un 15%
El presidente del gremio señala que «no hay nadie» que haya vendido más que el año anterior " El dato oficial dice lo contrario

Las estadísticas de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), que tutela el Gobierno, son las que manejó el ministro Miguel Sebastián para informar de cuánto combustible se ha ahorrado en España al obligar a circular más despacio por autopistas y autovías. Es decir, son los datos oficiales sobre el consumo de gasolinas, gasóleos y fuelóleos en el país, elaborados a partir de la información que facilitan los distribuidores mayoristas y minoristas autorizados en España.
A pesar de ello, el presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Burgos (Adesbur), Esteban Palacios, aseguró que estos datos no se corresponden con la realidad. «Lo hemos hablado entre nosotros y no hay nadie que pueda decir que se haya consumido más combustible; al contrario, hace tiempo que comenzó a reducirse», afirmó Palacios, cifrando en un 15% el descenso en 2010 con respecto al año anterior. «El año pasado ya se notó y este primer trimestre ha sido mucho peor que el primero de 2010», explicó el responsable de la estación Villalón, en Villalonquéjar, recalcando que el incremento del precio de los carburantes, en contra de lo que se suele pensar, a ellos les perjudica.
Por este motivo, Palacios duda de que la disminución del consumo de carburantes esté directamente relacionada con la prohibición de superar los 110 kilómetros por hora en autovías y autopistas, establecida por el Gobierno en marzo. «Es muy difícil de valorar porque cada estación tiene una situación: no es lo mismo estar en un área urbana que en una rural, junto a un polígono o junto a una obra, aunque el descenso es para todos. Ahora, si eso tiene que ver con el límite de velocidad o no, no me atrevo a decir», comentó el empresario apuntando que la realidad es que «el combustible está muy caro y la gente cada vez tiene menos ahorros. Llenar el tanque es un gasto importante y la gente está recortando y recurriendo al transporte público antes que al coche».
De ahí que el presidente del gremio de empresarios de estaciones de servicio no se explique por qué motivo los datos oficiales indican que el año pasado se incrementó el consumo de los combustibles para coches o que la misma tendencia se esté manteniendo en los dos primeros meses de 2011. «En cantidad de litros, no hay nadie que al final, esté vendiendo más. De todos los que yo hablo, nadie», concluyó.
Para saber cuál de las dos fuentes está en lo cierto, habrá que esperar a que se publiquen los datos definitivos tanto del primer trimestre de 2011 como del resto del año, muy afectado por el incremento del precio del carburante.